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XIII. Ciclo de Seminarios 2026
Filosofía, Evolución y Salud
Martes 1 de diciembre, 17 a 20 horas
Salón de actos,
Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid.
Viktor von Weizsäcker 2.
Modelos filosóficos de la
medicina psicosomática
Presentaciones durante el seminario:
Estrés: De la supervivencia a la patología
(Sari Arponen, médico internista)
Concepto de somatización
(Annette Bross, médico psicoterapéuta)
Modelos filosóficos de la Medicina
psicosomática
(Alvaro Daschner, médico alergólogo)
Seminario Viktor von Weizsäcker 2.
Modelos filosóficos de la medicina psicosomática
Coordinador: Alvaro Daschner
Viktor von Weizsäcker (1886-1957), que fue médico fisiólogo, neurólogo y filósofo, nos ha dejado una amplia obra escrita en varios campos de la medicina teórica y práctica, siempre preocupado por describir y establecer el papel del médico en la relación médico-paciente e intentando situar adecuadamente el ejercicio práctico de la Medicina entre el rigor de las ciencias naturales y el conocimiento adquirido en el encuentro con el paciente individual. Así se le considera como aquel científico que ha introducido el sujeto en la Medicina, porque sin su reconocimiento la Medicina sería incompleta. En dos seminarios se abordarán aspectos de su filosofía y propuestas de su medicina.
Weizsäcker propone un experimento mental en el que se pudieran eliminar todas las enfermedades „orgánicas “, preguntándose sobre sus consecuencias: “Se lo diré: entonces la guerra moral entre los seres humanos alcanzará tales dimensiones que añorarán la época de las enfermedades como si fuera una edad de oro.”
Tras presentarse en el primer seminario algunas de las bases filosóficas y teóricas del modelo de enfermedad, en este segundo seminario se profundizará más en los conceptos de la Medicina psicosomática de Víctor von Weizsäcker. La cita previa ya nos empuja a considerar la enfermedad no sólo como algo nocivo en sí y así abrir la exploración a que pueda tener un sentido (oculto) no solo para el enfermo, también para la sociedad. De hecho, para Weizsäcker la enfermedad individual puede considerarse en muchos casos reflejo de la enfermedad social, serían incluso lo mismo y esto tiene consecuencias para el abordaje terapéutico.
Si la enfermedad somática es siempre también psíquica, si la enfermedad individual es también social, entonces la presencia de síntomas se correlaciona con un conflicto social o interpersonal. En el origen de los síntomas se encuentra así no solo la vía mecanística que explica su aparición, sino el encuentro humano-social y/o el conflicto. Existe aquí una extensión de la idea de los cambios fisiológicos conocidos ante el susto o la vergüenza hacia el papel de la enfermedad con sus síntomas como expresión. Y si repetidamente se ha alertado de que no existen las enfermedades psicosomáticas, como si pertenecieran a una entidad diferente en una clasificación que diferencia además las enfermedades psíquicas y somáticas, es porque todas las patologías tienen aspectos psíquicos y somáticos.
Aún así, la diferenciación entre lo psíquico y lo somático puede ser útil en la investigación o en la práctica tal como en el intento de explicación al enfermo de los procesos patológicos. Se habla frecuentemente de dolencias “funcionales” cuando la existencia de síntomas no se corresponde con alteraciones somáticas detectables o de “somatización” cuando se quiere dar a entender que lo síntomas somáticos tienen un “origen psíquico”.
Asumiendo de este modo que la enfermedad (también la que entonces y ahora consideramos «orgánica») está asociada con las relaciones humanas, nos encontramos con un contrapunto a la idea prevalente de las enfermedades como entidades propias. Weizsäcker propone a través de esta medicina psicosomática (uno de los primeros en hacerlo) en sus etapas muy iniciales llegar a una «medicina antropológica» con su “ciencia moral” o “ciencia de lo humano”.
Ciertamente, Weizsäcker ha empujado las distintas posteriores escuelas de Medicina psicosomática, aunque más que considerarla como otra especialidad más, como existe ahora en algunos países, su intención fue de crear un nuevo marco teórico de la enfermedad. La pregunta es ¿hasta qué punto la Medicina actual se ha impregnado, o por el contrario, se ha apartado de sus ideas? Estas surgieron en un momento de importantes logros de la Medicina científica, que han crecido exponencialmente en tiempos más recientes y después de la desaparición de Weizsäcker.
En un seminario previo ya se había hablado de la respuesta al estrés como mecanismo de adaptación al enfrentamiento del organismo con estresores, que conllevan algún tipo de peligro. Hoy sabemos que muchas enfermedades crónicas están asociadas a una respuesta de estrés cronificada que se manifiesta como inflamación crónica. En muchas diferentes enfermedades crónicas subyacen así mecanismos comunes, mientras que la expresión patológica depende de predisposiciones genéticas y ambientales. Tenemos así hoy en día una explicación científica basada en conocimiento de fisiología y patofisiología, mientras que Weizsäcker buscaba un marco teórico de enfermedad que incluyera al sujeto, las relaciones humanas y sus conflictos. En un reciente resurgir de los aspectos más humanos en la práctica médica, la gran tarea seguirá siendo de integrar los aspectos científicos y al menos algunos de los postulados propuestos por Viktor von Weizsäcker en la práctica médica general.